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Viernes, 14 de
Diciembre, 2007
Periódico QueQui
QuintanaRoo
Mente Positiva
“Ámate a ti mismo y
observa... hoy,
mañana, siempre.”
Parte II
¿Si te odias a ti
mismo — como lo
haces, como te han
dicho que lo hagas,
y lo has estado
siguiendo
religiosamente — si
te odias, cómo
puedes estar contigo?
La meditación no es
más que el disfrutar
de tu hermosa
soledad,
celebrándote a ti
mismo. De eso es de
lo que se trata la
meditación. La
meditación no es una
relación. El otro no
se necesita en
absoluto; uno es
suficiente para uno
mismo. Uno es bañado
en la propia gloria,
bañado en la propia
luz. Uno es
simplemente gozoso
porque está vivo,
porque es.
El milagro más
grande del mundo es
que tú eres y que yo
soy. Ser es el
milagro más grande,
y la meditación abre
las puertas de este
gran milagro. Pero
sólo un hombre que
se ama a sí mismo
puede meditar; de
otra forma siempre
estás escapando de
ti mismo, evitándote.
¿Quién desea mirar
una cara fea y quién
desea penetrar un
ser feo?
¿Quién desea entrar
profundamente en el
propio fango, en la
propia oscuridad? ¿Quién
desea entrar en el
infierno que piensa
que es? Tú deseas
mantener todo esto
cubierto con flores
hermosas y siempre
quieres escaparte de
ti mismo.
Es por eso que las
personas están
buscando compañía
constantemente. No
pueden estar con
ellas mismas; desean
estar con otros. Las
personas están
buscando cualquier
tipo de compañía; si
pueden evitar la
propia compañía
cualquier cosa
funcionará. Se
sentarán en una sala
de cine durante tres
horas viendo algo
completamente
estúpido. Leerán una
novela de detectives
por horas, perdiendo
el tiempo. Leerán el
mismo periódico
repetidas veces sólo
para mantenerse
ocupadas. Jugarán a
las cartas y al
ajedrez sólo para
matar el tiempo... ¡como
si tuvieran
demasiado tiempo!
El amor empieza
contigo mismo,
entonces puede
continuar
expandiéndose.
Continúa
expandiéndose por su
propia cuenta; no
necesitas hacer nada
para expandirlo.
“Ámate a ti mismo..."
dice Buda. Y
entonces él agrega
inmediatamente:
"...y observa." Eso
es meditación, es el
nombre de Buda para
la meditación. Pero
el primer requisito
es que te ames a ti
mismo, y después
observa. Si no te
amas y empiezas a
observar, puedes
sentirte como si
estuvieras
suicidándote.
Muchos budistas
sienten que se están
suicidando porque no
prestan atención a
la primera parte del
Sutra, saltan
inmediatamente a la
segunda: obsérvate a
ti mismo. En estos
sutras del Buda, que
haya prestado alguna
atención a la
primera parte: Ámate
a ti mismo.
Sócrates dice:
Conócete a ti mismo,
Buda dice: Ámate a
ti mismo. Y Buda es
mucho más verdadero,
porque a menos que
te ames a ti mismo
nunca te conocerás —
el conocimiento
solamente llega
después, el amor
prepara la tierra.
El amor es la
posibilidad de
conocerse a uno
mismo. El amor es la
manera correcta de
conocerse uno mismo.
“Ámate a ti mismo y
observa... hoy,
mañana, siempre.”
Este es uno de los
sutras más profundos
de Buda.
Crea energía amorosa
a tu alrededor. Ama
tu cuerpo y ama tu
mente. Ama tu
mecanismo entero, tu
organismo entero.
Amor quiere decir:
acéptalo como es, no
intentes reprimirlo.
Reprimimos solamente
cuando odiamos algo,
reprimimos sólo
cuando estamos en
contra de algo. No
reprimas, porque si
reprimes ¿cómo vas a
observar? No podemos
mirar al enemigo a
los ojos; podemos
mirar solamente a
los ojos de nuestro
amado. Si no eres
amante de ti mismo
no podrás mirar tus
propios ojos, tu
propia cara, tu
propia realidad.
El observar es
meditación, el
nombre de Buda para
la meditación.
Observar es la
contraseña de Buda.
Él dice: Estate
consciente, alerta,
no seas inconsciente.
No te comportes de
manera soñolienta.
No sigas funcionando
como una máquina,
como un robot. Así
es como está
funcionando la gente.
Observa — sólo
observa. Buda no
dice qué tiene que
ser observado — ¡todo!
Caminando, observa
tu caminar. Comiendo,
observa tu comer.
Tomando una ducha,
observa el agua, el
agua fría cayendo
sobre ti, el tacto
del agua, la
frescura, el temblor
que pasa por tu
columna — obsérvalo
todo, “hoy, mañana,
siempre.”
Finalmente llega el
momento en que
puedes observar
incluso tu sueño.
Ése es el momento
cumbre del observar.
El cuerpo va a
dormir y todavía hay
un vigilante
despierto, mirando
silenciosamente el
cuerpo completamente
dormido. Ése es el
momento cubre del
observar. En este
momento justo lo
contrario es el caso:
tu cuerpo está
despierto pero tú
estás dormido.
Entonces estarás
despierto y tu
cuerpo estará
dormido. El cuerpo
necesita descanso
pero tu conciencia
no necesita sueño
alguno. Tu
conciencia es
conciencia; es estar
alerta, es su misma
naturaleza.
Mientras más
observador te
vuelves comienzas a
tener alas —
entonces todo el
cielo es tuyo. El
hombre es un
encuentro de la
tierra y el cielo,
del cuerpo y el
alma. - Osho
LA BELLEZA DE ESTE
PROCESO
La Diksha de la
Unidad es una
transferencia de
energía divina que
nos ayuda a salir
del conflicto y del
sufrimiento,
llevándonos a
estados de paz
interior, gozo,
alegría y Unidad.
La energía del
Diksha es universal
y para todas las
tradiciones
espirituales.
Aumenta tu habilidad
para conectarte
desde tu corazón con
el Divino y con las
personas que amamos.
Muchos han reportado
que después de
recibir Diksha
experimentan
sanación en todos
los niveles, así
como un poderoso y
continuo despertar
espiritual. Las
personas buscan
armonía y felicidad.
Hemos descubierto
que sí es posible
vivir en un estado
de libertad interna
permanente.
La Diksha de la
Unidad: inicia el
proceso de despertar
La Presencia Divina
en ti, conduciéndote
hacia la Unidad. Ver
la realidad de lo
que eres en cada
momento, sanar tu
cuerpo, tus
relaciones,
reconocer la
divinidad en la
experiencia del
presente…
El despertar de la
Conciencia es la
capacidad de
percibir la realidad
tal como es sin las
interferencias e
interpretaciones de
la mente. Es un
simple proceso
neurológico que
puede ocurrir en un
solo instante.
El despertar de la
Conciencia consiste
en dejar de
interpretar lo que
ocurre. Para una
persona con la
Conciencia despierta
la vida se convierte
en algo muy
ordinario. Andas, y
estás andando;
comes, y estás
comiendo. El
despertar de la
Conciencia no
consiste en tener
experiencias
extraordinarias,
sino en reconocer lo
extraordinario de
cada momento.
Antes, la mente
hacía miles de
interpretaciones
sobre cualquier
suceso, pero ahora
sólo queda la
experiencia misma.
En éste estado
Divino puedes
experimentar
conscientemente con
tu ser Divino y en
Unidad a Dios. Puede
ser una experiencia
grande como una
explosión de amor o
alegría, mucho más
profunda que un
placer mundano.
Cuando llegas a este
estado de Ser, ésta
conexión con Dios,
el Divino, el
Absoluto, has
alcanzado lo máximo
que la tierra puede
ofrecer.
Tú, tu libertad y tu
liberación del
sufrimiento es lo
más importante para
mí.
EXPERIENCIAS
Éstas son algunas de
las experiencias de
la gente que han
recibido la energía
“Bendición de la
Unidad” (Diksha):
Mire los colores
morado, amarillo,
verde, azul y en
medio de los colores
estaba un circulo a
lo lejos y me fui
acercando a dicho
circulo y mire a mi
hijo, será porque en
mi pensamiento le
dije al tiempo que
toque mi vientre
“siente la paz,
tranquilidad y
colores que estoy
viendo” y empecé a
llorar con
sentimiento. También
mire unos escalones
iluminados de color
blanco. Mire a Jesús
Cristo.
Sentí muy bonito, ya
que sentí un
descanso y se me
quito el dolor de
espalda, miré luces
azules, anaranjadas
y rojas, observe una
figura en forma de
túnel oscuro que se
acercaba y se
alejaba; también
cuando me pongo la
mano en el corazón
sentí que su mano se
movía algo muy
fuerte.
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