Living in Oneness

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Viernes, 14 de Septiembre, 2007
Periódico QueQui QuintanaRoo
Mente Positiva


Viaje hacia el despertar
Detrás de todas nuestras ilusiones separadas de la realidad hay esencialmente un alma, una mente, un cuerpo y una consciencia.
Parte II
Detrás de todas nuestras ilusiones separadas de la realidad hay esencialmente un alma, una mente, un cuerpo y una consciencia. Al compartir con usted este viaje hacia el despertar, quizá descubra que también es el suyo, así como el de la amplia consciencia unificada que es la consciencia colectiva de este planeta.
Comencé a darme cuenta de que mi espiritualidad debía salir al mercado y relacionarse con las realidades políticas, sociales y económicas del mundo que me rodeaba si quería producir cambios no sólo en las personas, sino también en las sociedades, y para afectar no sólo a su aspecto espiritual, sino también a sus necesidades materiales.
Después de darme cuenta de que deseaba utilizar mi vida para ayudar a los demás a alcanzar estados similares, me matriculé en un programa de 3 semanas en el Universidad de Unidad en el sur de la India se llama Ciudad de Oro (Golden City). Se trataba de un programa único y disfruté de cada minuto en que estuve participando en él.
En Golden City vive un avatar llamado Bhagavan. La gente lo llama avatar mukti, y su misión en la vida es ofrecer al mundo la iluminación. Él dice que la iluminación es un proceso neurológico y que lo único que hay que hacer es un pequeño ajuste en el cerebro que permita a las energías cósmicas fluir de manera que puedan disolver nuestro concepto de un «yo» separado. Este concepto de «yo», añade, nunca ha sido real, aunque hayamos construido toda nuestra vida a su alrededor. No es más que una ilusión de la percepción.
Entonces continúa hablando sobre la naturaleza de la mente. Todos tenemos celos, resentimiento, odio, dolor y depresión. Todos luchamos contra la sensación de que somos inútiles. Constantemente nos juzgamos a nosotros mismos y a los demás, observamos a estos últimos para definir quiénes somos y deseamos aparentar que somos mejores de lo que nosotros mismos creemos.
Todos experimentamos esto porque formamos parte de Una Mente. Bhagavan no dice que todos tengamos la misma clase de mente, sino que sólo hay Una Mente que impregna nuestro sistema nervioso. Es una enorme «esfera de pensamiento» que se extiende a través de toda la historia de la humanidad e incluye todos nuestros dramas y emociones, nuestros miedos y sufrimientos, nuestras esperanzas y anhelos. Nuestro «yo», construido para preservar el estado de dualidad, alimenta nuestra ilusión de que tenemos una mente separada con pensamientos separados, pero esta percepción, al igual que el «yo», no es más que una ilusión.
Con esta percepción aparece el sufrimiento. El «yo» piensa que está separado y comienza a compararse con otros. Filtra la realidad a través de la «esfera de pensamiento» de la consciencia humana y se identifica con las cualidades humanas más brillantes. Todo lo demás es rechazado y se convierte en la «parte oscura». El drama humano comienza a desplegarse. Perseguimos un ideal negando, reprimiendo o proyectando lo que pensamos que no debemos ser o no debemos tener.
Dentro de este entramado, nuestros anhelos no son más que el resultado de los intentos del «yo» por cambiar la naturaleza de la realidad. Deseamos lo que no podemos tener o tenemos lo que no deseamos. En todo momento intentamos cambiar la realidad que percibimos en lugar de aceptarla tal como es. Irónicamente, cuanto más espiritual pensamos que somos, más luchamos contra todo aquello que no se corresponde con nuestra realidad ideal. Cuando el yo se disuelve, lo hacen también los anhelos. En la ausencia de anhelos somos libres.
La clave de este proceso de iluminación es la Bendición de la Unidad; Diksha, una transferencia de energía divina. Durante las 3 semanas en una de estas dikshas, sentí cómo mi cuerpo se expandía lejos en el universo. Sentí esta expansión no sólo en mis cuerpos sutiles, sino también en mi cuerpo físico, que pareció expandirse también hasta «convertirse» en el universo. Distinguía entre nuestra percepción ordinaria de la materia como campo de separación y la percepción cuántica de la materia, que la observa como un solo campo de consciencia que él llamó materia verdadera. Entonces pude comprender cómo nuestras percepciones cambian nuestra experiencia de la realidad. ¡No es que el mundo de la materia fuera una ilusión, sino que la ilusión era nuestra percepción del mundo!
Fue una poderosa experiencia. Aunque la experiencia más intensa disminuyó al cabo de unas horas, se produjo un cambio permanente en mi percepción de la realidad. En un momento determinado del proceso descubrí que ya no había ningún punto de referencia que pudiera llamar yo. Mi sentido del yo había dejado de ser el de una identidad permanente moviéndose de manera lineal desde el nacimiento hasta la muerte, sino un mar constante de personalidades, cada una surgiendo y desapareciendo sin ningún orden. Algunas veces yo era una gota y otras era el océano. Algunas veces la gota de disolvía en el océano y otras era al revés. A veces una gota desaparecía y otra gota la sustituía.
Resulta difícil encontrar palabras apropiadas. A lo largo de los años acumulamos toda clase de conceptos sobre la iluminación, y a menudo he intentado encajar mi experiencia en alguno de estos conceptos. Finalmente he terminado aceptando que es algo que la mente no puede abarcar. Quizá la mejor manera de definir la iluminación es diciendo que es la realización de que no hay ningún «yo» que se ilumine.
El hecho de que no me identifique con un yo no significa que me haya convertido en una especie de masa informe de consciencia flotando sin identidad. Todavía soy Alexis y tengo los mismos recuerdos y la misma combinación de personalidades, pero ya no estoy atrapado en la rueda de molino de la charla mental. Antes ya me sentía en paz conmigo mismo, ya estaba satisfecho con mi trabajo y mis relaciones, ya estaba contribuyendo al bienestar del mundo, y esto no ha cambiado.
El cambio más notable es el profundo silencio que siento durante todo el día y que no depende de factores externos. No importa si estoy hablando, escribiendo, pensando o meditando. Este silencio está destinado a perdurar. Es la corriente que se oculta detrás de todas mis experiencias. Continuare el viernes que viene.

LA BELLEZA DE ESTE PROCESO
La Diksha de la Unidad es una transferencia de energía divina que nos ayuda a salir del conflicto y del sufrimiento, llevándonos a estados de paz interior, gozo, alegría y Unidad.
La energía del Diksha es universal y para todas las tradiciones espirituales. Aumenta tu habilidad para conectarte desde tu corazón con el Divino y con las personas que amamos. Muchos han reportado que después de recibir Diksha experimentan sanación en todos los niveles, así cómo un poderoso y continuo despertar espiritual. Las personas buscan armonía y felicidad. Hemos descubierto que sí es posible vivir en un estado de libertad interna permanente.
La Diksha de la Unidad: inicia el proceso de despertar La Presencia Divina en ti, conduciéndote hacia la Unidad. Ver la realidad de lo que eres en cada momento, sanar tu cuerpo, tus relaciones, reconocer la divinidad en la experiencia del presente…
El despertar de la Conciencia es la capacidad de percibir la realidad tal como es sin las interferencias e interpretaciones de la mente. Es un simple proceso neurológico que puede ocurrir en un solo instante.
El despertar de la Conciencia consiste en dejar de interpretar lo que ocurre. Para una persona con la Conciencia despierta la vida se convierte en algo muy ordinario. Andas, y estás andando; comes, y estás comiendo. El despertar de la Conciencia no consiste en tener experiencias extraordinarias, sino en reconocer lo extraordinario de cada momento.
Antes, la mente hacía miles de interpretaciones sobre cualquier suceso, pero ahora sólo queda la experiencia misma.
En éste estado Divino puedes experimentar conscientemente con tu ser Divino y en Unidad a Dios. Puede ser una experiencia grande como una explosión de amor o alegría, mucho más profunda que un placer mundano. Cuando llegas a este estado de Ser, ésta conexión con Dios, el Divino, el Absoluto, has alcanzado lo máximo que la tierra puede ofrecer.
Tú, tu libertad y tu liberación del sufrimiento es lo más importante para mí.

EXPERIENCIAS
Éstas son algunas de las experiencias de la gente del Ejército que han recibido la energía “Bendición de la Unidad” (Diksha):

Yo sentí una experiencia buena y mi mente queda en blanco me concentre y me relaje bien y sentí un cambio diferente.
Había escuchado sobre la meditación pero no había tenido la oportunidad de ponerlo en práctica y creo que fue una experiencia muy buena te despejas de muchos problemas y del estrés dejas tu mente en blanco. Bueno durante la meditación vi mi mente en blanco y una luz blanca de ahí aparecieron varias imágenes conocidas entre ellas mi familia, mi novia, la perrita, el campamento pero como que todo se relacionaba fue algo padre me gusto mucho. Si lo practicábamos de vez en cuando nos serviría para reflexionar en mejorar en nuestra persona. Me siento tranquilo, relajado con ganas de seguir adelante en lo que venga y solo le puedo decir gracias a Ms. Alexis SLD. INF. CARLOS A. LUNA ESTRADA.
Durante la sesión logre una imagen más clara del santo en que creo, también logre ver varios tipos de energía principalmente de color amarillo, verde y morado. De primero tenía y sentía miedo porque también alcance a ver una sombra pero no identifique ningún rostro. Conforme avanzaba la sesión también sentí que salía de mi cuerpo una energía maligna, se fue concentrando en mi pie, esta energía era de color negro.
Quiero manifestar en lo particular pude sentir una liberación de algo pero no lo pude definir. Por otra parte la señorita nos dio una confianza que no cualquier persona logra.