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Viernes, 21 de
Septiembre, 2007
Periódico QueQui
QuintanaRoo
Mente Positiva

Viaje hacia el
despertar Parte III
Detrás de todas
nuestras ilusiones
separadas de la
realidad hay
esencialmente un
alma, una mente, un
cuerpo y una
consciencia. Al
compartir con usted
este viaje hacia el
despertar, quizá
descubra que también
es el suyo, así como
el de la amplia
consciencia
unificada que es la
consciencia
colectiva de este
planeta.
El cambio más
notable es el
profundo silencio
que siento durante
todo el día y que no
depende de factores
externos. No importa
si estoy hablando,
escribiendo,
pensando o meditando.
Este silencio está
destinado a perdurar.
Es la corriente que
se oculta detrás de
todas mis
experiencias.
Durante años he
meditado y ahora, en
este profundo
silencio, me conduce
a elevados reinos de
gozo.
Este silencio es
como una ausencia de
«sonido estático» en
la mente, como
cambiar un par de
viejos altavoces por
un equipo de sonido
profesional. Cuando
presto atención a
este silencio, se
abre la puerta de un
flujo interminable
de creatividad. La
energía creativa
llegó con intensidad
y escribí durante
horas y horas sin
cansarme ni parar..
El silencio era el
origen de esta
inspiración y sentía
un inmenso gozo al
expresarme a partir
de él. ¡Ahora podía
comprender que
significa «el sonido
del silencio»!
En lugar de una sola
corriente continua
de identidad, ahora
siento burbujas de
consciencia que
aparecen y
desaparecen en el
silencio que se
esconde detrás.
Surge una emoción o
un pensamiento,
permanece durante un
rato y luego
desaparece en el
silencio. Después
surge otra emoción o
pensamiento,
permanece durante un
rato y desaparece de
nuevo en el silencio.
Cuando necesito la
mente, puedo
concentrarme con
facilidad y soy muy
eficaz, y cuando
dejo de necesitarla,
regreso al silencio.
Estas burbujas de
consciencia pueden
contener cualquier
pensamiento o
emoción. Por
supuesto, no estoy
diciendo que esté
libre de la
frustración, el
enfado, la
irritación o el
dolor. Antes pensaba
de manera equivocada
que la iluminación
implica la santidad
instantánea. Sin
embargo, las
emociones siguen
yendo y viniendo del
mismo modo. La
diferencia es que
antes formaban parte
de mi identidad,
mientras que ahora
simplemente las
observo aparecer y
desaparecer. Ya no
necesito juzgarlas
ni juzgarme a mí
mismo, y tampoco me
identifico con la
santidad.
Ahora que he dejado
de identificarme con
un yo, me he
convertido en un
canal a través del
cual el universo
puede fluir, y estoy
seguro de que los
recibiré cuando sea
necesario. No tengo
ninguna sensación de
ausencia ni
necesidad de
aferrarme a nada, ni
siquiera a los
elevados estados de
samadhi.
Ya no necesito
meditar porque la
vida misma es una
meditación. Antes lo
hacía para detener
mi charla mental y
conectar con una
vastedad más
profunda. Sin
embargo, puesto que
esta última es ahora
mi experiencia
habitual, puedo
entrar en un estado
de consciencia más
profundo en sólo dos
minutos de calma
mental que antes de
tomar este proceso
meditaba durante
horas. Mi necesidad
de meditar procedía
del deseo de
convertirme en algo
mejor. Por supuesto,
todavía me queda
mucho por hacer,
sobre todo si
comparo mi estado
mental con el
éxtasis que los
guías parecen
experimentar en todo
momento, pero ya no
anhelo estos estados
como antes. ¡Este
momento es
suficientemente
profundo! Todos los
momentos lo son.
La consciencia tiene
su propia
inteligencia, sus
propios ciclos y su
interminable viaje
de descubrimiento.
Este estado posee
una dulzura
extremadamente
gozosa. Sin embargo,
en algún momento
deberé atravesar una
«noche oscura del
alma», algo parecido
a los cuarenta días
en que Cristo luchó
contra Satanás en el
desierto antes de
cumplir su misión.
La noche oscura
puede durar varios
meses, y después, la
mente inconsciente
queda limpia por
completo.
Quizá esto es
similar a lo que los
aborígenes
australianos y
chamanes de
diferentes
tradiciones llaman
desmembramiento, en
el que se borran las
bases del propio
ser. Se trata de una
etapa más profunda
en la que nos
separamos de la
mente colectiva de
la humanidad. A
partir de este
estado, Jesús fue
capaz de cumplir con
éxito su misión.
Miles de personas
alrededor de todo el
mundo han
experimentado este
proceso y obtenido
la iluminación.
Estas experiencias
están comenzando a
ocurrir de manera
espontánea a toda
clase de personas.
El alma del mundo
nos está llamando.
Cuando observo las
realidades externas
que aparecen en las
noticias diarias, a
menudo me pregunto
si la humanidad va a
sobrevivir a las
próximas dos o tres
décadas. Sin
embargo, cuando
dirijo mi
consciencia hacia la
unidad que todos
tenemos, más allá de
las ilusiones de
separación que hemos
albergado durante
tanto tiempo, estoy
seguro de que vamos
a conseguir superar
la crisis. Hay una
vasta consciencia en
juego, ¡y estamos en
buenas manos!
El mundo es un sueño
en la mente de Dios,
que sueña a través
de nosotros a cada
momento en una danza
continua de creación.
Es una hermosa danza,
y es un momento
apasionante de la
vida. Con todo lo
que está ocurriendo
hoy, no hay ningún
lugar en el cosmos
en el que me
gustaría tanto estar
como aquí, en la
Tierra, en este
glorioso momento de
despertar colectivo.
¡Que juntos bailemos
el sueño despiertos!
El amor puede
existir solo en
igualdad, en amistad.
La liberación de la
mujer de la
esclavitud del
hombre será además
una liberación para
que el hombre tenga
la experiencia del
amor.
Por eso yo digo que
el movimiento de la
liberación femenina
no es solo para las
mujeres,
es también un
movimiento de la
liberación masculina:
ambos se liberan.
OSHO
LA BELLEZA DE
ESTE PROCESO
La Diksha de la
Unidad es una
transferencia de
energía divina que
nos ayuda a salir
del conflicto y del
sufrimiento,
llevándonos a
estados de paz
interior, gozo,
alegría y Unidad.
La energía del
Diksha es universal
y para todas las
tradiciones
espirituales.
Aumenta tu habilidad
para conectarte
desde tu corazón con
el Divino y con las
personas que amamos.
Muchos han reportado
que después de
recibir Diksha
experimentan
sanación en todos
los niveles, así
cómo un poderoso y
continuo despertar
espiritual. Las
personas buscan
armonía y felicidad.
Hemos descubierto
que sí es posible
vivir en un estado
de libertad interna
permanente.
La Diksha de la
Unidad: inicia el
proceso de despertar
La Presencia Divina
en ti, conduciéndote
hacia la Unidad. Ver
la realidad de lo
que eres en cada
momento, sanar tu
cuerpo, tus
relaciones,
reconocer la
divinidad en la
experiencia del
presente…
El despertar de la
Conciencia es la
capacidad de
percibir la realidad
tal como es sin las
interferencias e
interpretaciones de
la mente. Es un
simple proceso
neurológico que
puede ocurrir en un
solo instante.
El despertar de la
Conciencia consiste
en dejar de
interpretar lo que
ocurre. Para una
persona con la
Conciencia despierta
la vida se convierte
en algo muy
ordinario. Andas, y
estás andando;
comes, y estás
comiendo. El
despertar de la
Conciencia no
consiste en tener
experiencias
extraordinarias,
sino en reconocer lo
extraordinario de
cada momento.
Antes, la mente
hacía miles de
interpretaciones
sobre cualquier
suceso, pero ahora
sólo queda la
experiencia misma.
En éste estado
Divino puedes
experimentar
concientemente con
tu ser Divino y en
Unidad a Dios. Puede
ser una experiencia
grande como una
explosión de amor o
alegría, mucho más
profunda que un
placer mundano.
Cuando llegas a este
estado de Ser, ésta
conexión con Dios,
el Divino, el
Absoluto, has
alcanzado lo máximo
que la tierra puede
ofrecer.
Tú, tu libertad y tu
liberación del
sufrimiento es lo
más importante para
mí.
EXPERIENCIAS
Éstas son
algunas de las
experiencias de la
gente del Ejército
que han recibido la
energía “Bendición
de la Unidad”
(Diksha):
En mi vida
principalmente vida
militar no había
asistido a una
plática sobre la
energía del cuerpo y
ahora que ha llegado
la oportunidad estoy
totalmente
satisfecho con lo
teórico y práctico
que fue por un lapso
de 15 minutos. Sentí
algo especial que
nunca había sentido
también ver como por
ejemplo los colores
pero repito es una
buena experiencia
hasta ahora.
En toda mi vida
nunca había recibido
una plática respecto
de nuestra energía,
hasta ahora recibí
con la plática de
Alexis.
Con la plática que
nos diste sentí una
relajación en todo
mi cuerpo y con los
ejercicios de
respiración vi una
luz verde luego el
calor en las manos
así mismo ahora me
siento más tranquilo.
Yo quiero explicar
de las pláticas de
Alexis que me relaje
mucho y le doy las
gracias por su
sabiduría por su
profesionalismo. Se
despejo mi mente, de
pecho, respiración,
tórax y de espalda
vi colores.
Sabes te agradezco
por ese pequeño
momento de paz que
me diste de hoy en
adelante tratare de
estar mejor conmigo
mismo no entiendo
mucho pero ese color
verde que vi espero
y signifique algo
bueno. Me despido y
nuevamente muchas
gracias. |