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5 y 26 de
Octubre, 2007
Periódico QueQui
QuintanaRoo

Mente Positiva
EL MAYOR OBSTÁCULO
PARA LA ILUMINACIÓN
La iluminación,
¿qué es eso?
Un mendigo había
estado sentado más
treinta años a la
orilla de un camino.
Un día pasó por allí
un desconocido. "Una
monedita", murmuró
mecánicamente el
mendigo, alargando
su vieja gorra de
béisbol. "No tengo
nada que darle",
dijo el desconocido.
Después preguntó:
"Qué es eso en lo
que está sentado?"
"Nada", contestó el
mendigo. "Sólo una
caja vieja. Me he
sentado en ella
desde que tengo
memoria". "¿Alguna
vez ha mirado lo que
hay dentro?",
preguntó el
desconocido. "No"
dijo el mendigo.
"¿Para qué? No hay
nada dentro".
"Échele una ojeada",
insistió el
desconocido. El
mendigo se las
arregló para abrir
la caja. Con
asombro,
incredulidad y
alborozo, vio que la
caja estaba llena de
oro.
Yo soy el
desconocido que no
tiene nada que darle
y que le dice que
mire dentro. No
dentro de una caja
como en la parábola,
sino en un lugar aún
más cercano, dentro
de usted mismo.
"¡Pero yo no soy
un mendigo! ", le
oigo decir.
Los que no han
encontrado su
verdadera riqueza,
que es la alegría
radiante del Ser y
la profunda e
inconmovible paz que
la acompaña, son
mendigos, incluso si
tienen mucha riqueza
material. Buscan
afuera mendrugos de
placer o de
realización para
lograr la
aceptación, la
seguridad o el amor,
mientras llevan
dentro un tesoro que
no sólo incluye
todas esas cosas
sino que es
infinitamente mayor
que todo lo que el
mundo pueda ofrecer.
La palabra
iluminación evoca la
idea de un logro
sobrehumano y el ego
quiere conservar las
cosas así, pero es
simplemente el
estado natural de
sentir la unidad con
el Ser. Es un estado
de conexión con algo
inconmensurable e
indestructible, algo
que, casi
paradójicamente, es
esencialmente usted
y sin embargo es
mucho más grande que
usted. Es encontrar
su verdadera
naturaleza más allá
del nombre y de la
forma. La
incapacidad de
sentir esta conexión
da lugar a la
ilusión de la
separación, de usted
mismo y del mundo
que lo rodea.
Entonces usted se
percibe a sí mismo,
consciente o
inconscientemente,
como un fragmento
aislado. Surge el
miedo y el conflicto
interior y exterior
se vuelve la norma.
Me encanta la
sencilla definición
de la iluminación
dada por Buda como
"el fin del
sufrimiento". No hay
nada sobrehumano en
esto, ¿cierto? Por
supuesto, como toda
definición, es
incompleta. Sólo
dice lo que la
iluminación no es:
no es sufrimiento.
¿Pero qué queda
cuando ya no hay
sufrimiento? El Buda
no habla sobre esto
y su silencio
implica que usted
tiene que
averiguarlo por sí
mismo. Usa una
definición negativa
para que la mente no
la convierta en algo
que se deba creer o
en un logro
sobrehumano, una
meta que es
imposible de
alcanzar. A pesar de
esta precaución, la
mayoría de los
budistas aún cree
que la iluminación
es para el Buda, no
para ellos, al menos
no en esta vida.
¿Cuál es el mayor
obstáculo para
experimentar esta
realidad?
La identificación
con su mente, que
hace que el
pensamiento se
vuelva compulsivo.
No ser capaz de
dejar de pensar es
una calamidad
terrible, pero no
nos damos cuenta de
ello así que se
considera normal.
Este ruido mental
incesante nos impide
encontrar ese reino
de quietud interior
que es inseparable
del Ser. También
crea un falso ser
hecho por la mente
que arroja una
sombra de temor y de
sufrimiento.
Observaremos todo
esto con más detalle
posteriormente.
El filósofo
Descartes creía que
había encontrado la
verdad fundamental
cuando hizo su
famosa aseveración:
"Pienso, luego
existo". De hecho
había dado expresión
al error básico:
equiparar pensar con
Ser e identidad con
pensamiento. El
pensador compulsivo,
lo que quiere decir
casi todo el mundo,
vive en un estado de
separación aparente,
en un mundo
enfermizamente
complejo de
problemas y
conflictos
continuos, un mundo
que refleja la
creciente
fragmentación de la
mente. La
iluminación es un
estado de totalidad,
de estar "en unión"
y por lo tanto en
paz. En unión con la
vida en su aspecto
manifestado, el
mundo, así como con
su ser más profundo
y con la vida no
manifestada, en
unión con el Ser. La
iluminación no es
sólo el fin del
sufrimiento y del
conflicto continuo
interior y exterior,
sino también el fin
de la temible
esclavitud del
pensamiento
incesante. ¡Qué
increíble
liberación!
La identificación
con su mente crea
una pantalla opaca
de conceptos,
etiquetas, imágenes,
palabras, juicios y
definiciones que
bloquea toda
relación verdadera.
Se interpone entre
usted y su propio
yo, entre usted y su
prójimo, entre usted
y la naturaleza,
entre usted y Dios.
Es esta pantalla de
pensamiento la que
crea la ilusión de
la separación, la
ilusión de que
existe usted y un
"otro" totalmente
separado.
Entonces olvida el
hecho esencial de
que, bajo el nivel
de las apariencias
físicas y de las
formas separadas,
usted es uno con
todo lo que es. Con
"olvidar" quiero
decir que usted ya
no puede sentir esta
unidad como una
realidad
auto-evidente. Puede
que crea que es
verdad, pero ya no
sabe que es verdad.
Una creencia puede
ser consoladora. Sin
embargo sólo a
través de su propia
experiencia se
vuelve liberadora.
Pensar se ha vuelto
una enfermedad. La
enfermedad ocurre
cuando las cosas se
desequilibran. Por
ejemplo, no hay nada
malo en que las
células se
multipliquen y
dividan en el
cuerpo, pero cuando
este proceso
continúa sin tener
en consideración el
organismo total, las
células proliferan y
tenemos una
enfermedad. Nota: la
mente es un
instrumento
magnífico si se usa
correctamente.
Utilizada en forma
inadecuada, sin
embargo, se vuelve
muy destructiva.
Para decirlo en
forma más exacta, no
es tanto que usted
la utilice
inadecuadamente,
generalmente usted
no la utiliza en
absoluto. Ella lo
utiliza a usted. Esa
es la enfermedad.
Usted cree que usted
es su mente. Ese es
el engaño. El
instrumento se ha
apoderado de usted.
No estoy del todo
de acuerdo. Es
cierto que tengo
muchos pensamientos
inútiles, como la
mayoría de las
personas, pero
todavía puedo
escoger usar mi
mente para lograr
cosas y lo hago todo
el tiempo.
Sólo porque puede
resolver un
crucigrama o
construir una bomba
atómica no quiere
decir que usted use
su mente. Así como a
los perros les
encanta roer huesos,
a la mente le
encanta hincarle el
diente a los
problemas. Por eso
hace crucigramas y
construye bombas
atómicas. Usted no
tiene interés en
ninguna de estas dos
cosas. Déjeme
preguntarle esto:
¿Puede liberarse de
su mente a voluntad?
¿Ha encontrado el
botón de apagar?
¿Usted se refiere
a dejar de pensar
completamente? No,
no puedo, excepto
quizá por un
momento.
Entonces la mente lo
está usando. Usted
está identificado
inconscientemente
con ella, de forma
que ni siquiera sabe
que es su esclavo.
Es casi como si
usted estuviera
poseído sin saberlo
y por lo tanto toma
a la entidad que lo
posee por usted
mismo. El comienzo
de la libertad es la
comprensión de que
usted no es la
entidad que lo
posee, el que
piensa. Saber esto
le permite observar
a esa entidad. En el
momento en que usted
empieza a observar
al que piensa se
activa un nivel más
alto de conciencia.
Entonces usted
comienza a darse
cuenta de que hay un
vasto reino de
inteligencia más
allá del
pensamiento, que el
pensamiento es sólo
un minúsculo aspecto
de esa inteligencia.
También se da cuenta
de que todo lo que
importa
verdaderamente -la
belleza, el amor, la
creatividad, la
alegría, la paz
interior-¬ surgen de
un lugar más allá de
la mente.
Usted comienza a
despertar. -Eckhart
Tolle
LA BELLEZA DE
ESTE PROCESO
La Diksha de la
Unidad es una
transferencia de
energía divina que
nos ayuda a salir
del conflicto y del
sufrimiento,
llevándonos a
estados de paz
interior, gozo,
alegría y Unidad.
La energía del
Diksha es universal
y para todas las
tradiciones
espirituales.
Aumenta tu habilidad
para conectarte
desde tu corazón con
el Divino y con las
personas que amamos.
Muchos han reportado
que después de
recibir Diksha
experimentan
sanación en todos
los niveles, así
cómo un poderoso y
continuo despertar
espiritual. Las
personas buscan
armonía y felicidad.
Hemos descubierto
que sí es posible
vivir en un estado
de libertad interna
permanente.
La Diksha de la
Unidad: inicia el
proceso de despertar
La Presencia Divina
en ti, conduciéndote
hacia la Unidad. Ver
la realidad de lo
que eres en cada
momento, sanar tu
cuerpo, tus
relaciones,
reconocer la
divinidad en la
experiencia del
presente…
El despertar de la
Conciencia es la
capacidad de
percibir la realidad
tal como es sin las
interferencias e
interpretaciones de
la mente. Es un
simple proceso
neurológico que
puede ocurrir en un
solo instante.
El despertar de la
Conciencia consiste
en dejar de
interpretar lo que
ocurre. Para una
persona con la
Conciencia despierta
la vida se convierte
en algo muy
ordinario. Andas, y
estás andando;
comes, y estás
comiendo. El
despertar de la
Conciencia no
consiste en tener
experiencias
extraordinarias,
sino en reconocer lo
extraordinario de
cada momento.
Antes, la mente
hacía miles de
interpretaciones
sobre cualquier
suceso, pero ahora
sólo queda la
experiencia misma.
En éste estado
Divino puedes
experimentar
conscientemente con
tu ser Divino y en
Unidad a Dios. Puede
ser una experiencia
grande como una
explosión de amor o
alegría, mucho más
profunda que un
placer mundano.
Cuando llegas a este
estado de Ser, ésta
conexión con Dios,
el Divino, el
Absoluto, has
alcanzado lo máximo
que la tierra puede
ofrecer.
Tú, tu libertad y tu
liberación del
sufrimiento es lo
más importante para
mí.
EXPERIENCIAS
Éstas son algunas de
las experiencias de
gente que ha
recibido la energía
“Bendición de la
Unidad” (Diksha):
Fue una experiencia
muy especial ya que
sentí que me reuní
conmigo mismo y con
nuestro padre
celestial aparte me
sentí libre y que
vuelo, ya que me
quito una carga muy
pesada que tenía en
mis hombros. Gracias
fue el mejor regalo
de cumpleaños que me
pudieron haber dado.
Muchas Gracias.
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