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Viernes, 7 de
Diciembre, 2007
Periódico QueQui
QuintanaRoo
Mente Positiva
“Ámate a ti
mismo y observa...
hoy, mañana,
siempre.” Parte I
El amor es el
alimento para el
alma. Así como la
comida es para el
cuerpo, el amor es
para el alma. Sin
alimento el cuerpo
está débil, sin amor
el alma es débil. Y
ningún estado,
ninguna iglesia y
ningún interés
creado ha llegado a
desear en ningún
momento que la gente
tenga almas fuertes,
porque una persona
con energía
espiritual está
destinada a ser
rebelde.
El amor te hace
rebelde,
revolucionario. El
amor te da las alas
para volar alto.
Para hacerte
espiritualmente
débil han encontrado
un método seguro,
cien por ciento
garantizado, y es
enseñarte a que no
te ames — porque si
un hombre no puede
amarse a sí mismo
tampoco puede amar a
alguien más. La
enseñanza es muy
delicada. Dicen: Ama
a otros — pues saben
que si no puedes
amarte a ti mismo no
eres capaz de amar
en absoluto. Pero
continúan diciendo:
Ama a los otros, ama
a la humanidad, ama
a Dios, ama la
naturaleza, ama a tu
esposa, a tu marido,
a tus hijos y a tus
padres, pero no te
ames a ti mismo,
porque amarse uno
mismo es egoísta
según ellos.
Condenan el amor
hacia uno mismo como
no condenan ninguna
otra cosa — y han
hecho que su
enseñanza parezca
muy lógica. Dicen:
Si te amas a ti
mismo te volverás
egoísta, si te amas
a ti mismo te
convertirás en un
narcisista. No es
verdad.
Un hombre que se ama
a sí mismo se da
cuenta de que no hay
ego en él. Es al
amar a otros sin
amarse a uno mismo
que surge el ego.
El amor no sabe nada
de deberes. El deber
es una carga, una
formalidad. El amor
es una alegría, un
compartir; el amor
es informal. El
amante nunca siente
que ha hecho
bastante; el amante
siempre siente que
más era posible. El
amante nunca siente,
“he obligado al
otro.” Por el
contrario, él
siente, “dado que ha
recibido mi amor, me
siento obligado. El
otro me ha obligado
al recibir mi
regalo, al no
rechazarlo.” El
hombre que se basa
en el deber piensa,
“Yo soy superior,
espiritual,
extraordinario.
¡Mira cómo sirvo a
la gente!”
Un hombre que se ama
a sí mismo se
respeta a sí mismo,
y un hombre que se
ama y respeta a sí
mismo respeta a los
otros también,
porque él sabe, “Así
como yo soy, así son
los demás. Así como
yo gozo del amor,
del respecto, de la
dignidad, así lo
hacen los demás.” Él
se hace consciente
de que no somos
diferentes; por lo
que respecta a las
cosas fundamentales,
somos uno.
El hombre que se ama
a sí mismo goza
tanto del amor,
llega a ser tan
dichoso, que el amor
comienza a
desbordarse,
comienza a alcanzar
a otros. ¡Tiene que
alcanzarlos! Si
vives el amor,
tienes que
compartirlo. No pues
seguir amándote a ti
mismo por siempre
porque una cosa te
quedará
absolutamente clara:
que si amar a una
persona, a ti mismo,
es tan enormemente
extático y hermoso,
¡cuánto más éxtasis
te está esperando si
empiezas a compartir
tu amor con mucha,
mucha gente!
Lentamente las ondas
comienzan a llegar
más y más lejos.
Amas a otras
personas; entonces
empiezas a amar a
los animales, a los
pájaros, a los
árboles, a las
rocas. Puedes llenar
el universo entero
con tu amor. Una
sola persona es
bastante para llenar
el universo entero
de amor, así como un
solo guijarro puede
llenar el lago
entero con sus ondas
— un pequeño
guijarro.
El hombre tiene que
conectarse con el
Divino. A menos que
el hombre se conecta
con el Divino no va
a haber realización
ni satisfacción
alguna. ¿Pero cómo
puedes conectarse
con el Divino? Los
sacerdotes dicen que
eres un pecador. Los
sacerdotes dicen que
estás condenado, que
estás destinado a ir
al infierno. Y hacen
que sientas mucho
miedo de amarte a ti
mismo.
Es por eso que la
gente es tan buena
para encontrar
defectos. Encuentran
el defecto en ellos
mismos — ¿cómo
pueden evitar el
encontrar los mismos
defectos en otros?
De hecho, los
encontrarán y los
magnificarán, los
harán tan grandes
como sea posible.
Ése parece ser el
único dispositivo
para salvarse; de
alguna manera, para
salvar tu imagen,
tienes que hacerlo.
Es por eso que hay
tanta crítica y tal
carencia de amor.
Una persona que se
ama a sí misma se
puede volver
meditativa con
facilidad, porque
meditación significa
estar contigo mismo.
“Ámate a ti mismo y
observa... hoy,
mañana, siempre.”
Este es uno de los
sutras más profundos
de Buda. - Osho
LA BELLEZA DE ESTE
PROCESO
La Diksha de la
Unidad es una
transferencia de
energía divina que
nos ayuda a salir
del conflicto y del
sufrimiento,
llevándonos a
estados de paz
interior, gozo,
alegría y Unidad.
La energía del
Diksha es universal
y para todas las
tradiciones
espirituales.
Aumenta tu habilidad
para conectarte
desde tu corazón con
el Divino y con las
personas que amamos.
Muchos han reportado
que después de
recibir Diksha
experimentan
sanación en todos
los niveles, así
como un poderoso y
continuo despertar
espiritual. Las
personas buscan
armonía y felicidad.
Hemos descubierto
que sí es posible
vivir en un estado
de libertad interna
permanente.
La Diksha de la
Unidad: inicia el
proceso de despertar
La Presencia Divina
en ti, conduciéndote
hacia la Unidad. Ver
la realidad de lo
que eres en cada
momento, sanar tu
cuerpo, tus
relaciones,
reconocer la
divinidad en la
experiencia del
presente…
El despertar de la
Conciencia es la
capacidad de
percibir la realidad
tal como es sin las
interferencias e
interpretaciones de
la mente. Es un
simple proceso
neurológico que
puede ocurrir en un
solo instante.
El despertar de la
Conciencia consiste
en dejar de
interpretar lo que
ocurre. Para una
persona con la
Conciencia despierta
la vida se convierte
en algo muy
ordinario. Andas, y
estás andando;
comes, y estás
comiendo. El
despertar de la
Conciencia no
consiste en tener
experiencias
extraordinarias,
sino en reconocer lo
extraordinario de
cada momento.
Antes, la mente
hacía miles de
interpretaciones
sobre cualquier
suceso, pero ahora
sólo queda la
experiencia misma.
En éste estado
Divino puedes
experimentar
conscientemente con
tu ser Divino y en
Unidad a Dios. Puede
ser una experiencia
grande como una
explosión de amor o
alegría, mucho más
profunda que un
placer mundano.
Cuando llegas a este
estado de Ser, ésta
conexión con Dios,
el Divino, el
Absoluto, has
alcanzado lo máximo
que la tierra puede
ofrecer.
Tú, tu libertad y tu
liberación del
sufrimiento es lo
más importante para
mí.
EXPERIENCIAS
Éstas son algunas de
las experiencias de
la gente que han
recibido la energía
“Bendición de la
Unidad” (Diksha):
Mi experiencia en
este curso fue muy
bonita, de manera
mágica me llevo a
convivir con
Jesucristo en una
playa, jugueteamos y
sentí mucha paz.
También de manera
rápida viví la
pasión de Cristo.
Tuve una experiencia
que nunca había
tenido. Gracias.
Mi experiencia fue
que sentí mucha luz
y color morado vi
imagen de Jesús
viéndome y sentado,
me gustaría saber
que significa.
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