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Hace un mes
aproximadamente
recibí mi primera
diksha Hace un mes aproximadamente recibí mi primera diksha. Cuando salí a la calle después de aquella experiencia, supe que mi camino ahora estaba ya en esta energía. ¿Cómo explicar un contento que llenaba de risas mis entrañas espirituales, que gozaba sólo con pensar el regalo milagroso que acababa de recibir y del que nada sabía previamente; cómo describir ese gozo de ser y de saber que se está en el gozo, así, simplemente, que se ha accedido a él por algún inexplicable milagro que la vida me había regalado? A partir de entonces , he asistido a meditaciones con dikshas, a cursos que Alexis ha tenido la amabilidad de ofrecernos, y de momento puedo decir que estoy feliz de poder vivir y llevar a cabo este proceso. No sé cuánto tiempo durará hasta conseguir el estado permanente de dicha y paz, de gozo constante, sin alteraciones emocionales. De momento sé lo que ahora me ocurre, allá donde vivo, en la vibración en que me encuentro que es mucho más risueña, optimista y dulce que antes de conocer esta energía milagrosa y altamente curativa. Muchos días me encuentro casi tocando el cielo, otros días soy consciente de que debo limpiar cosas que me van llegando. Procuro ser honesta y no engañarme. Procuro saber en cada momento qué me separa todavía de la verdadera iluminación, pero soy más feliz. Mis relaciones se están transformando, porque yo me he transformado y continúo haciéndolo. Contemplo el proceso de mis compañeros con mucho amor y respeto. Siento amor verdadero, interés verdadero. Siento deseos de decir cosas bellas y ahora no me reprimo como antes, las digo porque sé que eso también forma parte de nuestra felicidad, de la de todos. Mi energía se ha duplicado, y eso como mínimo; antes estaba siempre al final del día muy cansada; ahora sigo trabajando y estoy contenta al final del día y sé que mi cuerpo y mi mente responden siempre que los necesito y en cualquier circunstancia. Sé que las pruebas por las que estoy pasando son, en muchas ocasiones, pruebas de amor incondicional y de confianza en que el amor es la gran energía que crea la vida. Me siento feliz de estar en este camino. Cada día me planteo amar lo que vaya apareciendo desde la conciencia de que soy guiada para llegar a mi mayor gozo y plenitud. Muchos días encuentro flores en la senda, muchos, de verdad; también en algunas ocasiones encuentro zarzas que debo aceptar, pero sé que algunas desaparecen porque estaban allí sin raíces ya y con otras estoy trabajando.
Doy las gracias a
Bhagavad y a Amma
por este maravilloso
regalo, por haber
podido ya gozar de
él sin tener que
esperar más tiempo.
También agradezco a
Mariano y a Ganna mi
primera diksha y a
Alexis por estar en
Barcelona y
ofrecernos tantas
oportunidades de
mejorar nuestras
vidas hacia la total
iluminación con
total generosidad y
entrega de su tiempo
y luz. Gracias por
tu dulzura y
paciencia, Alexis.
Gracias a la vida
por ser tan perfecta
y bella. |