Puede que quieras placer o beneficios materiales, reconocimiento,
alabanzas o atención, o fortalecer tu sentido del yo mediante la
comparación y el establecimiento de que eres, tienes o sabes mas que la
otra persona. Y lo que temes es que ocurra justo lo contrario, que esa
persona pueda reducir de algún modo tu sentido del yo.
Cuando diriges tu atención al momento presente-en lugar de usarlo como
un medio para un fin-vas mas allá del ego y mas allá de la compulsión
inconsciente de usar a la gente como un medio para un fin, siendo el fin
tu propio fortalecimiento a costa de los demás. Cuando prestas toda tu
atención a la persona con la que estas interactuando, dejas fuera de la
relación el pasado y el futuro, excepto para fines prácticos. Cuando
estas plenamente presente en tus encuentros con otras personas,
renuncias a la identidad conceptual que has creado para ellas – tu
interpretación de quienes son y de lo que hicieron en el pasado- y eres
capaz de interactuar prescindiendo de los movimientos egoticos del deseo
y del miedo. La clave esta en la atención, que es una alerta serena.
Que maravilloso es poder ir mas allá del deseo y del miedo en las
relaciones. El amor no desea ni teme nada.
… … …
Si su pasado fuera tu pasado, si su dolor fuera tu dolor, si su nivel de
conciencia fuera tu nivel de conciencia,
pensarlas y actuarías
exactamente como el o ella. Esta compresión trae consigo perdón,
compasión y paz. Al ego no le gusta oír esto, porque pierde fuerza cuando no puede
mostrarse reactivo y tener razón.
… … …
Cuando recibes como a un noble invitado a cualquiera que venga al
espacio del Ahora, cuando permites a cada persona ser como es, el o ella
empieza a cambiar.
… … …
Para conocer a otro ser humano en su esencia, no te hace falta saber
nada sobre él: su pasado, su historia personal, sus experiencias. El
saber acerca de lo confundimos con un conocimiento mas profundo, un
conocimiento no – conceptual. Saber acerca de y el conocimiento
no-conceptual son dos formas de conocer completamente distintas. Una
tiene que ver con la forma; la otra, con lo informe. Una opera a través
del pensamiento; la otra, a través de la quietud.
Saber acerca de resulta útil a nivel practicó; de hecho, es
imprescindible. No obstante, cuando ese es el modo predominante de
conocer en las relaciones se vuelve muy limitante, incluso
destructivo. Los conceptos y pensamientos crean una barrera artificial,
una separación entre los seres humanos. Entonces tus interacciones no
están enraizadas en el Ser, sino que se basan en la mente. Cuando no hay
barreras conceptuales, el amor se encuentra presente de manera natural
en todas las interacciones humanas.
… … …
La mayoría de las interacciones humanas se limitan a un intercambio de
palabras: al reino del pensamiento. Es esencial conseguir cierta quietud
particularmente en las relaciones íntimas.
Ninguna relación puede crecer sin la sensación de espacio que acompaña a
la quietud. Meditad juntos o pasad ratos en silencio en la
naturaleza. Cuando vayáis de paseo, o estéis sentados en el coche o en
casa, sentiros cómodos compartiendo la quietud. La quietud ni puede ser
creada ni es necesario crearla. Simplemente, permaneced receptivos a la
quietud que ya se encuentra presente, aunque suele quedar oscurecida por
el ruido mental.
Si se pierde la quietud espaciosa, la relación estará dominada por la
mente, y los problemas y los conflictos podrán adueñarse de ella
fácilmente. Si este presente la quietud, podrá contener cualquier cosa.
… … …
La verdadera escucha es otro modo de llevar quietud a la
relación. Cuando escuchas verdaderamente a alguien, surge la dimensión
de quietud y se convierte en parte esencial de la relación. Pero la
verdadera escucha es un don escaso. Generalmente, la mayor parte de la
atención de la persona esta consumida por su que va a decir. O puede qué
no-té este escuchando en absoluto, perdida en sus propios pensamientos.
La verdadera escucha va mucho mas allá de la percepción auditiva. Es el
emerger de una atención alerta, un espacio de presencia en el que las
palabras son recibidas. Ahora las palabras se vuelven
secundarias. Pueden ser significativas o pueden no-tener sentido. Mucho
más importante que aquello que estas escuchando es el acto mismo de la
escucha, el espacio de presencia consciente que surge al escuchar. Ese
espacio es un campo de conciencia unificador en el que te encuentras con
la otra persona sin las barreras separativas creadas por el pensamiento
conceptual. Y la otra persona deja de ser “otra”. En ese espacio,
estáis, unidos en una misma alerta, una conciencia.
… … …
¿Vives
dramas
frecuentes y
repetitivos
en tus
relaciones
íntimas?
¿Desacuerdos
relativamente
insignificantes
que provocan
violentas
discusiones
y dolor
emocional?
Los patrones
egoticos
básicos
están en la
raíz de
estas
experiencias:
la necesidad
de tener
razón y, por
supuesto, de
que el otro
este
equivocado;
es decir, la
identificación
con
posiciones
mentales.
También esta
presente la
necesidad
periódica
del ego de
estar en
conflicto
con algo o
alguien para
fortalecer
su sentido
de
separación
entre “yo” y
el “otro”,
sin el que
no puede
sobrevivir.
Además, esta
el dolor
emocional
acumulado
del pasado
que tu y
cada ser
humano
arrastra en
su interior,
tanto de tu
pasado
personal
como del
dolor
colectivo de
la humanidad
que se
remonta
mucho, mucho
tiempo,
atrás. Este
“cuerpo-dolor
es un campo
energético
interno que
se adueña
esporádicamente
de ti porque
necesita
experimentar
mas dolor
emocional
para
alimentarse
y
reabastecerse.
Tratara de
controlar tu
pensamiento
y de hacerlo
profundamente
negativo. Le
encantan tus
pensamientos
negativos,
porque
resuenan con
su
frecuencia y
puede
alimentarse
de ellos.
También
provoca
reacciones
emocionales
negativas en
las personas
que están a
tu
alrededor,
especialmente
en tu
pareja, para
alimentarse
del drama y
del dolor
emocional.
¿Cómo puedes
liberarte de
esta
identificación
inconsciente
y
profundamente
arraigada
con el
dolor, que
genera tanta
miseria en
tu vida?
Toma
conciencia
de el. Date
cuenta de
que no es
quien tu
eres, y
reconócelo
por lo que
es: dolor
del pasado.
Se su
testigo
cuando te
ocurra o le
ocurra a tu
pareja.
Cuando
rompes tu
identificación
inconsciente
con el,
cuando eres
capaz de
observarlo
dentro de
ti, dejas de
alimentarlo,
y
gradualmente
perderá su
carga
energética.
… … …
La
interacción
humana puede
ser un
infierno. O
puede ser
una gran
práctica
espiritual.
… … …
Cuando miras
a otro ser
humano y
sientes un
gran amor
por el, o
cuando
contemplas
la belleza
natural y
algo dentro
de ti
responde
profundamente
a ella,
cierra los
ojos un
momento y
siente la
esencia de
ese amor o
de esa
belleza
interna,
inseparable
de quien
eres, de tu
verdadera
naturaleza.
La forma
externa es
un reflejo
temporal de
lo que, en
esencia,
eres por
dentro. Por
eso el amor
y belleza
nuca pueden
abandonarte,
aunque todas
las formas
externas lo
harán.
… … …
¿Cuál es tu
relación con
el mundo de
los objetos,
con las
incontables
cosas que te
rodean y que
utilizas
cada día?
¿La silla en
la que te
sientas, el
bolígrafo,
el coche, la
taza? ¿Son
para ti
simples
medios para
un fin, o de
vez en
cuando
reconoces su
existencia,
su ser,
aunque sea
brevemente,
dándote
cuenta de
ellos y
prestándoles
atención?
Cuando te
apegas a los
objetos,
cuando los
usas para
justificar
tu valla
ante ti
mismo o a
ojos de los
demás, la
preocupación
por las
cosas puede
adueñarse
completamente
de tu vida.
Cuando te
identificas
con las
cosas, no
las aprecias
por lo que
son, porque
te estas
buscando en
ellas.
Cuando
aprecias un
objeto por
lo que es,
cuando,
reconoces su
ser sin
proyecciones
mentales, no
puedes dejar
de sentirte
agradecido
por su
existencia.
También
podrías
sentir que
en realidad
no es
inanimado,
que solo
parece
inanimado a
los
sentidos.
Los físicos
confirman
que, a nivel
molecular,
cada objeto
es un campo
de energía
pulsante. La
apreciación
desinteresada
del reino de
las cosas
hará que el
mundo que te
rodea cobre
vida de un
modo que ni
siquiera
puedes
comenzar a
comprender
con la mente
… … ….
Cuando te
encuentras
con alguien,
aunque sea
muy
brevemente,
¿reconoces
su ser
prestándole
toda tu
atención? ¿O
le reduces a
un medio
para un fin,
un mero
papel o
función?
¿Cuál es la
calidad de
tu relación
con la
cajera del
supermercado,
con el
empleado del
aparcamiento,
con el
mecánico,
con el
“cliente”?
Un momento
de atención
es
suficiente.
Mientras le
miras o le
escuchas hay
una alerta
silenciosa
tal vez de
unos pocos
segundos,
tal vez mas
larga. Eso
es
suficiente
para que
emerja algo
más real que
los papeles
con los que
nos
identificamos
y que
estamos
acostumbrados
a
desempeñar.
Todos los
papeles son
parte de la
incondicionado:
quien eres
en tu
esencia, por
debajo de tu
nombre y de
tu forma.
Dejas de
seguir un
guión, te
vuelves
real. Cuando
esa
dimensión
emerge
dentro de
ti, también
la evocas en
la otra
persona.
E ultimo
termino no
hay otro,
siempre te
estas
encontrando
contigo
mismo.
… … …
